45. No son primos.
Zaira
Mi bebé se movía constantemente, y eso me tenia intranquila, inquieta, tenia como una angustia, miraba la hora una y otra vez. Tenía ganas de preguntarle a Leonardo a qué hora vendría, pero él se había ido hace poco… ¿por qué era yo tan necia? Mas rápido se iba aburrir, conociendo lo obstinado que era.
Griselda había venido esta mañana y me trajo muchas frutas y algunos dulces —que me encantan—, pero no tenía deseos de comer nada. Un mal presentimiento comenzó a presionarme el pecho.
De