17. Leonardo me gusta.
Zaira.
Me estaba dejando llevar por sus caricias. Mi cuerpo desnudo reaccionaba a cada roce de sus manos; sentía mis pechos sensibles bajo sus dedos mientras descendía hacia mi intimidad y me penetraba suavemente con ellos. Apoyé mi cabeza sobre su hombro desnudo, cerré los ojos y me rendí a la sensación. Era la primera vez que me permitía sentir algo así, tal vez porque quería comprobar qué provocaba en mí este hombre que, aunque al principio fue un completo desconocido, ahora ya no lo era tan