RONAN
El choque de dientes, garras y acero llenaba el aire. Todo era un grito, un golpe, una vibración de dolor y resistencia. Yo peleaba como lo hacía en los viejos tiempos: con el alma encendida y el cuerpo endurecido por las pérdidas.
El caos reinaba, pero yo tenía un objetivo. Lo vi. Lucian. Lo vi deslizándose entre las sombras, saliendo del campo de batalla como un fantasma.
No podía dejarlo ir.
Gruñí, dándole una estocada final a un beta que intentó bloquear mi paso. Otro vino por detrás