NARRADORA
«Llamas rojas arrasando la tierra, fuego y destrucción a su paso, cadenas que apresaban la magia fría y consumían el invierno»
«Un grupo, de como cincuenta hombres, corrían desesperados por la niebla y en la noche, cazados y perseguidos como animales salvajes, internándose en un peligroso territorio mortal»
«… ¡Jonás agárrate de la rama, no te desesperes o te hundes más deprisa!… ¡No lo suelten!… ¡Aahhh!… ¡El Druida ha caído también a la ciénaga! … ¡Diosa, hasta cuándo este calvari