ANASTASIA
Camino por la orilla del riachuelo y miro hacia la pequeña cascada.
Recuerdos vívidos de todas las cosas que sucedieron aquí asaltan mi mente.
Me pregunto qué hago como masoquista poniéndome yo misma la punta de la daga y empujándola a mi corazón.
Me levanto dispuesta a regresar, a ver si puedo dormir algo antes del amanecer, pero una presencia hace que me tense.
Comienzo a dar pasos de prisas, casi escapándome.
¿Qué hace aquí en las tierras del castillo?
¿Cómo fue que no lo detecté