NARRADORA
“¡Zeraphina o vienes ahora mismo o te voy a buscar! ¡¡Aléjate de ese cachorro raro!!”
Su madre le rugía, ¡pero no era ella quién no quería irse!
“¡Aahh niño lindo, ya suéltame o te voy a morder! ¡Mi madre está muy enojada, piensa que me quieres hacer daño!, ¿sí? ¡Sé un buen cachorro y déjame ir!”
Zeraphina quería llorar sin lágrimas.
Se removía entre los brazos de Aidan que la tenía cargada como a una mascota gatuna.
Zeraphina era fuerte, pero no quería hacerle daño, entendía que él s