NARRADORA
El Drakmor no era tan tonto como para quedarse en la misma cueva donde nació.
Este sitio ya no era seguro, así que asesinaría a este cachorro y luego buscaría otra guarida.
Era un depredador superior, podría sobrevivir.
Pero nunca contó, conque solo había logrado la ventaja debido al factor sorpresa.
— ¡Suéltame, suéltame, bicho feo!
Aidan le gritó encolerizado y adolorido, dándole golpes con sus pequeños puños.
— ¡Theo!
Su magia de invierno rodeó su cuerpo chisporroteando e hiriend