NARRADORA
Por entre los árboles del bosque, a través de los claros de luna, una hermosa y ardiente pelirroja cabalgaba sobre un enorme y atemorizante Alfa gris, estando completamente desnuda.
Todo el cuerpo de Anastasia se estremecía por el constante roce entre sus piernas y el áspero pelaje, dejando sobre él, rastros húmedos de su excitación.
Se inclinó hacia delante, agarrándose bien del cuello de su lobo, y sus senos se pegaron íntimamente al cuerpo de Lorcan, que estaba más que desespera