CEDRICK
Mi mano estrangulando mi polla, que apunta justo a esa caliente abertura.
Los muslos abiertos de Raven bajan y poco a poco se va empalando a ella misma en mi virilidad, rodeándome de calor sofocante, deseos y lujuria desmedida.
— Mmmm Aaaaaaahhhh – la veo gemir como hechicera, cerrando los ojos de puro placer y sin poderse contener.
Su cabeza elevada, la espalda arqueada y sus nalgas empinadas, mientras me traga casi por completo de una vez, haciéndome sisear ronco, diciendo palabrotas