NARRADORA
El Rey, aun así, se levantó de repente para enfrentarla y la empujó a la cama como un demente, casi echando espuma por la boca.
Sus ojos eran los de un animal moribundo y Raven pensó que había fallado de nuevo.
Supo que si la capturaba esta vez iba a matarla con certeza, así que intentó escaparse rodando hasta el otro extremo de la cama, pero él agarró la cadena de su pie y la haló con brutalidad rompiendo su tobillo.
El grito de Raven se escuchó en toda la habitación y de nuevo el R