Nunca salí fuera de la manada donde me crie y allí, cosas tan increíbles como estas ferias nunca se hacía.
Pasaba una carreta de comerciantes varias veces al año y todos ahorraban felices para comprar sus necesidades.
Así, que aunque trataba de disimular y mis ojos no estaban tan abiertos de asombro como los de Diana, igual por dentro me encontraba muy feliz de salir afuera de la pequeña prisión que ha sido mi vida.
— ¡Mira Luna, este adorno de cabello que hermoso…!
— Diana, recuerda, no me dig