Cedrick
Raven gime y las vibraciones de su garganta alrededor de mi pene me están haciendo sudar de lo lindo, mientras sube y baja su cabeza, succionándome, ahuecando sus mejillas, como si quisiera drenarme por completo.
Siempre que la subestimo, Raven termina por enloquecerme.
Comenzó con pequeñas succiones a la cabeza, lamidas tímidas y ahora incluso la muy “inexperta” ha sacado los caninos y hasta la lengua de su loba la siento enredándome toda la poll4 y lamiendo mi abertura sin parar.
Eso