El testigo, al notar la llegada de Christian, pareció relajarse ligeramente. Su postura cambió, y Adara no necesitó leer su mente para saber que algo estaba sucediendo. El hombre estaba conectado con él de alguna manera, algo que no podía explicar con palabras. No podía leer la mente de Christian, pero sí los pensamientos del testigo, y esos pensamientos fueron más que suficientes para confirmar sus sospechas.
Él está esperando una señal…
Adara intentó sumergirse más profundamente en la mente d