—El maldito abogado está allí. No sé qué carajos está haciendo, pero está dentro —respondió Blade, con voz cargada de tensión, y perder de vista la entrada del edificio—. Te llamo para que me indiques qué hacer porque sabes que si intervengo no será para nada sutil —preguntó Blade, su voz tomando un tono de ansiedad.
Vlad sabía que si su hermano no controlaba su temperamento, las consecuencias serían graves, como la última vez con la explosiónd el auto.
—No actúes por ahora, Blade. Mantente vi