El agua me llega al pecho cuando activo la Percepción Temporal.
El mundo se ralentiza.
El rugido del agua helada se vuelve grave, profundo, como ballenas cantando en el fondo del océano.
Cada gota que salpica dibuja arcos perfectos en el aire.
Y veo lo que nadie más puede ver.
Líneas de luz.
No reales. No físicas.
Son caminos. Posibilidades. Fracturas en la estructura de Prometeo donde el metal cedió, donde el concreto se agrietó, donde hay espacio suficiente para que un cuerpo pase.
Una ruta s