Cuando Luciana despertó lo hizo en la habitación de un hospital, por un momento frunció el ceño al no saber cómo había parado ahí, pero cuando hizo memoria los recuerdos de unas horas atrás llegaron a ella, y su pulso se volvió a disparar, en ese momento una enfermera y un doctor entraron a la habitación.
—Señorita Brown, debe tranquilizarse por favor, en su estado puede ser peligroso — esas palabras la hicieron dejar de pensar en Diego y mirar al doctor.
—¿En mi estado? — preguntó con voz ro