Mundo ficciónIniciar sesiónUna intensa luz atraviesa mis párpados y gimo dándome la vuelta en la cama, estoy exhausta y lo único que quiero es dormir todo el día. Pocos minutos después vuelvo a girarme, la calidez que me ha despertado está calentando demasiado mi espalda. Siento un ligero dolor entre las piernas al estirarme entre las sábanas.
—Buen día—saluda una voz femenina de pronto.
Doy un respingo y abro los ojos de golpe, llevándome las sábanas hasta la barbilla. Es la misma señora del día
¡LOS PLACERES Y PECADOS DE GIAN! Esta historia es Ficción, no apoya el uso de violencia. Se recomienda la discreción del lector.







