Ethan quería ir y enfrentar a su madre esa misma noche. Aleyda lo detuvo, por el momento no quiere más problemas, solo vivir la vida sin especulaciones; como debió haber sido desde un inicio.
Aleyda recibió una llamada por parte del director de la clínica en la cual le pedía que volviera a presentarse a su siguiente turno. Esa noticia llenó de emoción a la chica y de inmediato le llevó las buenas nuevas a Ethan.
Pero este, no se lo tomó a bien.
—Cariño, tú no estás para que andes rogando por u