Terminando su jornada laboral, Aleyda guardaba sus cosas en la cartera para volver a casa.
—Doctora, el señor director la espera en su oficina.
Le informó una enfermera.
Aleyda se alegró. Había escuchado decir que el fin de semana habría una celebración para conmemorar el aniversario del hospital y que, cada año, de sorpresa le subían el sueldo a varios trabajadores.
—Espero en esta ocasión ser yo una de las afortunadas—. Pensó mientras se dirigía a la oficina del director.
—¡Buenas tardes, s