Cuando Eliam se enteró de lo que Ethan había dicho acerca del niño, se enojó mucho y quiso buscarlo para arreglar cuentas.
—Déjalo, él, no sabe ni lo que habla—. Expresó Aleyda. Como si no le diera importancia a un desequilibrado mental.
Después de unas horas de espera, finalmente los resultados estaban listos.
—Señores, lamento informarles que su hijo presenta un cuadro de Leucemia linfoblástica aguda.
La vida de Aleyda dio un giro inesperado. Afortunadamente Eliam estaba a su lado para ap