Aleyda se niega a escuchar las palabras de Ethan. Ahora hay un niño de por medio y ella no quiere interferir y acusa a su marido de ser un maldito irresponsable con la paternidad.
A Ethan se le ocurrió llamarle a su hermano Esteban para que le ayudara a convencer a Aleyda de qué ellos dormían separados cuando estuvieron casados.
—Pensé que todo había sido aclarado entre ustedes—. Comentó Esteban.
—Lo mismo pensé, pero ahora resulta que esa chica está embarazada y mi padre me quiere obligar a