La pareja volvió a tener una nueva discusión. Los dos son arrogantes y eso no es bueno, pues, no ayuda a solucionar sus diferencias.
— Para tu mayor información, no necesito tener relaciones sexuales. Puedo coquetear con quien a mi se me dé la gana.
—No vuelvas a repetir eso. Debes cumplir con lo que prometiste en el altar.
—¿Y qué me vas a hacer si no lo cumplo?
¿Me vas a golpear? Anda, atrévete a ponerme un dedo encima y conocerás al demonio que se oculta dentro de mí.
Anastasia estaba fur