—Esta noche, a la medianoche —anunció con voz vibrante—, todos podrán recuperar su forma humana. Y cuando regresen al agua, recibirán un don. Una magia única que les permitirá recuperar y controlar su mitad sirena.
Mazia contuvo el aliento, sus ojos brillando con emoción. Sin dudarlo, se lanzó a abrazar a Rabana.
— Gracias… gracias por esto.
Pero mientras el entusiasmo crecía en unos, en otros sólo ardía la envidia y el deseo insatisfecho. La noche prometía ser inolvidable… pero no todos recibir