—Consideré sacrificar a Elyra —continuó Draven en el presente, su confesión cayendo como piedras en el silencio—. Para traer a Selene de vuelta. Tenía el ritual. Tenía los materiales. Todo lo que necesitaba era una vida a cambio de otra.
Kael debería estar furioso. Debería estar levantando su espada, exigiendo saber si Draven todavía planeaba...
Pero todo lo que sentía era cansancio.
—¿Por qué no lo hiciste?
—Porque la conocí. —Draven soltó una risa áspera—. Porque pasé semanas observándola, y m