Cap. 132. Tratando de no enamorarme más.
Narrador omnisciente.
Mientras los niños corrían a buscar sus zapatos y juguetes para la salida, Maite permanecía sentada en la cama, mirando la puerta que acababan de cruzar.
Él se acercó por detrás, con ese andar seguro y pausado que tenía cuando estaba en control; siempre parecía en control.
Excepto cuando la tenía a ella debajo de su cuerpo.
—¿Estás bien? —le murmuró cerca del oído, sin tocarla, pero invadiéndola por completo.
Maite tragó saliva. Sus dedos jugaban con la sábana, sin saber