NARRA DANKO
El esposo de Dalila gritaba de felicidad, me alegraba verlo, así pues, me hacía recordar cuando ella me enseñó la prueba de embarazo, yo recuerdo de que solté todas las carpetas que cargaba, mi pobre secretaria corrió para levantarlas antes de que yo las pisara, porque de la emoción comencé a saltar de alegría abrazando a mi esposa. Así gritaba yo, feliz de ser padre. Nunca olvidaré esa bella emoción que sentí.
Mis padres se emocionaron cuando se enteraron, la adoraban. Ella seguía