SIGUE NARRANDO DANKO
Llegué a la casa de Rosita, deje mi moto dentro de su garaje, tenía llave porque ella me las dio. La puerta lateral estaba abierta la luz ingresaba muy fuerte, entre y camine hasta su habitación, escuché su voz, ella tarareaba una melodía. Cuando la vi carraspee la garganta y ella estaba de espaldas puesta una bata semitransparente al verme se me lanzo a abrazarme diciendo con voz alegre.
—Papito rico, llegaste. Ven que te tengo una sorpresa.
Tomo mi mano para acercarme al