NARRADOR
Danko y Alexander ya estaban esperando dentro del despacho, se encontraban muy impacientes. Transcurrieron quince minutos hasta que la voz de Mijaíl resonó llamando a Danko, este se asomó para avisarle que estaban ya en el despacho. Lucca ingresó primero saludándolos y resoplando de lo furioso que estaba. Detrás entro Mijaíl que cerro la puerta tras de sí. El Don habló con su semblante enojado.
—¡Maldita zorra! Lo primero que le hice prometer que no hiciera y lo primero que hace es tra