SIGUE NARRADOR
En esa habitación había un ambiente tenso, Bianca miraba llena de pavor a quien fue su esposo el Don Lucca de la Rúa que la observaba con una sonrisa burlona hasta que habló.
—Así que lo hiciste de nuevo. Pero, por lo que veo casi logras cumplir tu gran sueño. Aunque sigues siendo la misma persona predecible y torpe de siempre. Usaste esta casa para traerlo aquí.
Comenzó a caminar de un lado a otro con calma mientras decía.
—Por lo visto la promesa que hiciste fue en vano. ¿Sabía