Romeo
Casi me había forzado a tener relaciones sexuales con una mujer. Y además, en esta repugnante forma de hombre lobo. Era la segunda vez que casi le hacía eso a Atina. ¿Qué me pasaba? Había mantenido distancia de las mujeres desde que me transformé, pero la vampira me excitaba como ninguna otra mujer.
Sus colmillos deslizándose en mi piel me habían puesto la polla dura. La textura de su lengua sobre mi piel me hacía desearla en otros lugares. En todos. Incluso en sus colmillos. ¿Y qué era e