Mundo ficciónIniciar sesiónRomeo
A veces creía que había nacido amándola. Así como las personas nacen con corazón, yo nací con un amor inquebrantable por una chica que jamás me correspondería.
Culpé a mis años anteriores a Atina por esto, que no fueron más que un borrón de momentos descoloridos y serpenteantes. Una noche eterna, sagrada, sin sol e interminable.
Claro, la rareza de mi condición había lo







