Hunter ladeó la cabeza y la observó. —¿En serio?—, susurró y se irguió. —Pasa, Jade Jamenson. Parece que tenemos mucho de qué hablar—.
Finn le agarró la mano y ella la apretó antes de apartarse. Dejó a los dos hombres de pie en la pasarela mientras otros se acercaban. No miró para ver quiénes eran. Ya habría tiempo para eso más tarde. En cambio, siguió a Hunteral interior de la casa. Cuando él cerró la puerta tras ella, todo pareció aclararse.
Ella estaba parada en la casa del Alfa.
Solo.
Su pu