Mundo de ficçãoIniciar sessãoJade
—Jade —susurró el guardián—. ¿Tú hiciste eso?
Abrí los ojos, sintiéndome extraño. ¿Por qué los había cerrado? Me llevó un tiempo acostumbrarme a la penumbra de la cueva.
Antes, la abertura era una especie de triángulo de tenue luz de luna. Ahora solo veía oscuridad con diminutos puntos de luz estrellados que se filtraban.
—Estamos ocultos por las







