El tercer día en Canadá no había sido distinto a los anteriores en apariencia, reuniones largas, decisiones rápidas, números que se movían con precisión quirúrgica, pero esta en particular era diferente, no por el contrato en sí, sino por las personas involucradas, los hermanos alemanes no eran improvisados, no eran empresarios promedio buscando una oportunidad, eran hombres formados en estructuras rígidas, con experiencia suficiente para no dejarse intimidar fácilmente, y aun así, desde el mom