Salí de mi habitación después de haber pasado la tarde revisando documentos sin realmente leerlos, la cabeza llena de ruido y el silencio de la casa pareciendo más pesado de lo normal, el tipo de silencio que no calma sino que recuerda demasiado, caminé por el pasillo con las manos en los bolsillos del pantalón, intentando ordenar mis pensamientos, cuando la vi al final del corredor, apoyada contra la pared, con el abrigo aún puesto y el cabello ligeramente desordenado por el viento del exterio