Aurelio Campos firmó el contrato con RAÍZ Estudio un lunes. Era el proyecto más grande de la agencia hasta la fecha, y Valentina lo recibió con la satisfacción profesional de quien sabe que el trabajo va a ser bueno y con la precaución práctica de quien ha aprendido que los clientes grandes también traen complicaciones grandes.
La primera señal llegó en la segunda semana de trabajo, cuando Campos pidió una reunión de seguimiento «informal» — su palabra — en un restaurante que no era exactamente