Camila se enfermó un miércoles.
No gravemente. La pediatra, a quien Valentina llamó a las diez de la noche cuando la fiebre subió por encima de los treinta y ocho y medio, usó la palabra «viral» con la tranquilidad de alguien que ha dicho esa palabra miles de veces y sabe que en la mayoría de los casos es la respuesta más benigna posible, aunque eso no lo haga más fácil para los padres que están al otro lado del teléfono a las diez de la noche.
A las once, Valentina tenía a Camila en brazos, Se