Mundo ficciónIniciar sesiónDominic empezó a tirar y forcejear intentando liberarse de la jodida corbata...
¡Pero le resultaba imposible!
-¿Se puede saber cómo demonios has atado la corbatita de los cojones?- increpó al castaño.
De forma insinuante, Joel caminó hacia él.
-Anda, yo te ayudo- dijo.
Inclinándose hacia Dominic, le agarró por un brazo y le ayudó a levantarse.
-Vale, ya me has atado y has sentido en tus carnes lo que yo sentía haciéndote lo mismo así que ya puedes des







