Mundo ficciónIniciar sesiónEl coche estacionó junto al hospital.
De éste se apearon dos hombres.
Uno joven y otro viejo.
El segundo se mantenía bien próximo al primero.
Cuidando que nadie la viera, escondía la pistola bajo su chaqueta y presionando la zona baja de la espalda del joven.
-Camina- mandó en voz tenue.
Daehler obedeció y entró al hospital.
Los dos caminaban hacia delante.
Los enfermeros y demás personal ni se daban cuenta de la cara de pavor que Daehle







