La (no) grata sorpresa.
Fiesta de año nuevo. Fiesta de cumpleaños. Entretenerse con los invitados. Hablar, reír, beber y comer. Pasar casi toda la velada buscando entre la multitud a su asistente. Ir en busca de su asistente. Encontrarla en un lugar aislado y alejado del ajetreo de la fiesta. Besarla e invitarla a su casa. Tener sexo con su asistente… Todo eso pasaba por su mente, como si se tratara de una lista de tareas, aunque, en realidad, no lo era. Había caído, una vez más, bajo el hechizo de una mirada entrecer