Problemas a la vista

“¿Qué es lo que te motiva a mutilar a esos jóvenes?”, mientras armaba sus pistas en la pared.

-“Crack”.

Sus bellos se alzaron y sus ojos se giraron hacia la ventana, lentamente caminó y entre abrió la cortina.

-¿Qué carajos es eso?, dijo con voz muy suave mientras el miedo se apoderaba de su cuerpo.

Unos ojos color carmesí brillaban en la oscuridad del bosque a la altura de dos metros y medio en frente de su casa.

Retrocedió lentamente mientras se encerraba con seguro en el baño, abrazó sus rodillas en el suelo, orando para que “eso” se fuera con la llegada del amanecer.

-por favor, vete, vete, vete. –susurraba con fuerza, rogando que no ingresara a su cabaña.

Un viento muy potente sacudió fuertemente los árboles, mezclándose con un gruñido de animal, un árbol calló en la entrada del bosque. La criatura decidió retirarse, corriendo por la espesa oscuridad.

En la mañana Kate salió del baño.

-Ahora que debo hacer. Lo de anoche…-recibió una notificación de noticias locales.

“Will Korn, fue encontrado colgando en su casa.”, su expresión cambió de repente a sorprendida, tapando su boca con las manos.

“pero si ayer tan solo hablamos, ¿su tristeza lo obligó o fue algo más?”.

Decidió ir al entierro de Will, sin saber lo que eso provocaría en sus allegados.

Cuando se habían ido casi todos del cementerio, ella decidió acercarse un poco.

“Lamento su partida, disculpe si fui muy grosera con usted, después de todo no nos conocimos lo suficiente.”, mirando la lápida.

El padre de Max la observó por un monto mientras se alejaba, sus ojos se agrandaron y se quedó paralizado.

“¿Acaso será posible?, ¿volvió a este lugar para cumplir su promesa?”. Mientras era llevado hacia el auto.

-Adelántate nos veremos en casa más tarde.-sintió como alguien lo tomaba de la muñeca.

-Ella está aquí,-mirando a la joven con miedo.

-Está lejos de nosotros, no entiendo a qué te refieres. –Mirando fijamente los ojos engrandecidos y cejas arqueadas de su padre. Jamás lo había visto con miedo hasta hoy.

-Es peligrosa, debes alejarte de ella, volvió porque se va a vengar de mí, de todos. -apretando la muñeca del joven con más fuerza.

-llévenlo a casa, la muerte de su mejor amigo lo afectó mucho. Soltándose de un tirón.

-Dime que me obedecerás por favor Max. Mientras el auto avanzaba.

Max lo desafiaba con ojos de incredulidad, observando cómo se alejaba el auto.

Miró de reojo a la joven junto a la tumba, comenzando a dirigirse hacia ella.

-Es la cuartada perfecta ¿verdad?

Kate volteó, solo para encontrarse con el chico al que había tenido que morder para ahuyentar de su casa.

-Primero lo orillas a suicidarse con tus ideas locas y luego asistes a su funeral como si lo conocieras solo para que no sospechen de tí. Que inteligente de tu parte.

-Aunque después de lo que me hiciste la verdad te creo capaz de eso y más.-Esperando respuesta de la joven.

-¿A dónde crees que vas?,-parándose firme frente a ella al ver               que se disponía a irse.

-¿qué es lo que quieres de mí?, ponte de acuerdo, ¿acaso no querías que me fuera?,- Tenía empuñada sus manos, no quería ni siquiera mirarlo.

-Creo que cambié de opinión,-tomándola de la barbilla.

-Mírame, ¿o ahora no te sientes tan valiente?, tocando con su otra mano la mejilla de la joven.

-solo quiero…,- acercándose al rostro de la joven plantándole un beso.

Por un instante parecía que se correspondían, de no ser por que Kate le zafó las manos de su cara y le plasmó una cachetada.

-¿crees qué puedes hacer lo que quieras con migo?, ¿esto es divertido para ti? Mientras se limpiaba con la manga el sabor dulce de sus labios, aunque en el fondo no quería ni secárselos y menos así.

“¿qué carajos acabas de hacer Cyrus?”.

“Tú fuiste quien se acercó mucho a ella”.

“si, pero no con esas intenciones”.

“bueno, se trata de mi Mate y no creí tener una oportunidad así, después de ver lo obstinado que eres, las posibilidad de llegar a esto ya eran nulas para mí”.

-¿Adónde se fue?

“No lo sé, aprovecho nuestro diálogo para escapar”.

-Esto es tu culpa, si no hubieras tomado control yo la hubiera…

“La habrías besado de todas maneras, es absurdo ocultarlo a ti también te atrae aunque pienses que no lo haces inconscientemente, su cuerpo y alma te llaman”.

-Cierra la boca.- caminó hasta su casa, buscándola pero no la encontró.

-¿Dónde se metió?, desesperándose, tocando con más fuerza la puerta de la cabaña.

-¿por qué estás tan callado?

“solo recordaba esa hermosa silueta, ese cabello rojizo, esos ojos esmeralda tan brillantes y como olvidar esos jugosos labios, de verdad sentí aún más la conexión.”

“No entiendo por qué quieres negarlo, yo sé que tú también lo sentiste.”

-No intentes convencerme, sabes a lo que vine y no es precisamente a eso. Insistiendo nuevamente, mientras se ocultaba el sol sintió una presencia.

-¡Max!, que bien que te encuentro, te he buscado por todos lados.- Recuperando el aliento.

-Liam. Mirándolo confundido.

Debemos ir a casa tu padre no se encuentra muy bien.

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