Mundo ficciónIniciar sesiónActualidad. “Por fin aire fresco”, pensó Kate, mientras subía las escaleras para tocar la puerta.
La ambición por ser la mejor de su clase y resolver un crimen era muy importante para su carrera de criminología, lo que la llevó a investigar un caso para su tesis directamente a Arkadia-Oklahoma.
“vamos tu puedes, debes hacerlo”,-acercando su mano al timbre.
-¿usted es Will Korn?,-buscando una respuesta afirmativa del hombre que tenía frente a ella.
-sí, ¿Qué quieres jovencita?, frunciendo el ceño.
-Necesito hablar con usted ¿cree que pueda dejarme pasar?,-mostrando una sonrisa dulce.
-está bien, siéntate.-mirando el inusual cabello rojo rizado de la joven, sus ojos color esmeralda y una piel pálida que nadie poseía en aquellas tierras.
“bueno ahora necesito preguntar acerca de su hija Jane ya que es la primera víctima, no te asustes, necesitas información nada más, no creo que haya problema con eso”. Sentándose en la mesa, mientras Will encendía la tetera.
- Señor Will, vine por estoy trabajando en un proyecto así que debo hacerle unas preguntas, ¿Podría decirme si notó algún comportamiento extraño en Jane, previo a su desaparición? tomando una pluma en sus manos.
-¿acaso no estás bien de la cabeza, niña?, -desconcertando a la joven.
¿Por qué te diría algo sobre mi hija?,- cambiando su tono de voz reflejando hostilidad.
-¡déjame en paz!- tirando contra la pared la taza del café.
-¿Quieres burlarte de mí, así como los otros adolecentes lo hacían con ella?, ¿ellos te enviaron?,-abriendo sus ojos llenos de ira.
¿Acaso no les fue suficiente con que ella ya no esté? con enfurecida voz y lágrimas de impotencia en los ojos.
-yo…,-dijo con voz baja, temiendo ser atacada por aquel hombre.
-Tú no tienes una puta idea de cómo se siente que lo único que tenías ya no este contigo.-Mirándola enrojecido y aproximándose con intenciones de lastimarla.
De repente se abre la puerta, un Joven entra interrumpiendo la escena.
-Señor will,-entrando directo a saludarlo como un buen amigo, ignorando por completo la presencia de la joven.
-Que bueno ver una cara familiar,-dijo Will al estrechar sus manos ignorando por completo el presente asunto.
-Lamento lo que sucedió con Jane, era una chica agradable. -Dijo con voz serena mientras observaba en el fondo a la chica pelirroja.
-No te preocupes, hijo, es un lindo detalle que un joven se acuerde de la existencia de este viejo.-Sonriendo.
Kate no se podía mover, la presencia del joven la tenía abrumada, desde que ingresó percibió una imponente presencia que le hacía un hueco en el estómago.
Le pesaban los pies, se aceleraba su corazón y la respiración se le entrecortaba, ejecutar palabra era casi imposible.
“¿qué pasa? mi cuerpo me pesa, no entiendo que le sucede, esto no es normal”. Sintiendo el peso de la mirada directa del joven desde que ingresó, al igual ella no apartaba la mirada de aquellos ojos.
-¿por qué no te has largado de aquí?, dijo con tono gélido. -¿tú la conoces?,- preguntándole a aquel joven, el cual le negó con la cabeza.
-Espero no volver a verte, quiero que eso te quede claro, ahora, ¡largo de mi casa!
Kate pudo dar un paso al frente, recogió sus cosas mientras aún
Se sentía observada por esa presencia abrumadora, cruzó la puerta y sintió como se desvanecía un poco la presión de su cuerpo.
“¿Qué carajos acaba de suceder?, nunca me había pasado esto, ni siquiera con mi pareja anterior, este chico es… atractivo
sus ojos hazel me tenían como en un tipo de trance, no sé por qué todo en él me resulta intrigante, mi cuerpo no sabía cómo responder a su presencia aunque ni siquiera se halla dirigido a mí, ¿Quién es este extraño?”.
-no importa ya es demasiado por hoy debo ir a casa antes de que oscurezca,- hablando entre dientes mientras salía del pórtico hacia su auto, sin saber que había conocido al hombre que nunca la dejaría en paz.







