33-El color de tu alma.
Ale estaba a la orilla del rio vomitando hasta las ganas de vivir.
—¿¡Amor, que pasa, porqué estas así!?—le preguntó Diego preocupado.
—Tranquilo, no te preocupes, es solo que la comida me cayó mal.
—¿Estás segura?
—Si, es solo eso, ya me siento mejor, solo ayúdame a levantarme.
Alejandra si te sientes mal dímelo por favor, yo retraso el viaje si es necesario pero no te voy a dejar enferma.
—Te lo juro, yo estoy bien, solo fue dolor de panza, nada más.
Ale realmente no se sentía bien, pero tamp