Alexander y Laila se fueron juntos, los padres fueron a reposar, pues al otro día deberían regresar a New York y Adrién fue a dormir, las gemelas estaban felices de todo.
Dominik llego a su Castillo y bajo al calabozo donde estaba Carl
—Asómate prisionero —dijo Dominik con voz autoritaria
Carl salió de las sombras, había estado llorando
—Le has faltado el respeto a una mujer decente que además es mi novia, la novia del Rey, así que deseo escucharte decirme ¿por qué le dijiste esa patanería?