El palco de los Valentine se sentía como una celda de cristal suspendida sobre un mar de ruido y fervor militar.
Diamond se encontraba en el centro, flanqueada por sus dos hermanos, una posición que en cualquier otra circunstancia parecería de protección, pero que para ella era una tenaza.
A su derecha, Allen mantenía una expresión de profunda incomodidad, desviando la mirada hacia la arena de combate como si quisiera fundirse con las piedras.
A su izquierda, Killian era una presencia telúrica;