MIKA
—No creo que seas tan idiota, teniendo las pruebas en las manos, juro que, si no fuera que tengo temas aquí en Rusia, te pateo las bolas.
—No es necesario, solo que tomo las cosas con calma.
Tengo ganas, de verdad, de patearle las bolas, pero en el sentido real, le hemos mostrado las fotos de esa bruja, en el estacionamiento con el idiota del supuesto primo. Estuvimos días, haciendo la guardia hasta que se nos dio, pero este hombre frente a la pantalla dista mucho de ser al que le han pues