Capítulo 50.
Zack contiene el aliento.
Se encuentra con cada una de las criaturas que habían ocupado su mente durante tanto tiempo en medio de un momento de completa tensión.
Karen sigue abrazando a Arlo, sin soltarlo, como si fuera su única manera de mantenerse a flote.
Arlo aprieta más la navaja, incluso la gira un poco hacia la dirección del rey.
Zack levanta de forma discreta una ceja.
— Bien, ¿qué pasa aquí?— Cuestiona Zack al mismo tiempo que camina en dirección del pequeño cachorro.
El guerrero sigue