Capítulo 149.
Alejandra reacciona en automático cualquier información que poseyera debía pasar primero por ella.
La reina lo silencia poniendo los dedos de su mano sobre sus labios como cera caliente y después lo toma del brazo para jalarlo hasta meterlo en una enorme oficina y cerrar la puerta para quedar a solas.
El ambiente había cambiado y Andrés lo nota.
“El enemigo de mi enemigo es mi amigo” piensa acomodándose de nuevo la camisa.
— Bien, ¿qué tienes? ¿Qué es lo que quieres? ¿Y por qué has venido a mí