Capítulo 124.
Alejandra abre los ojos sorprendida.
— ¿Desde cuándo?— la voz de Zack era una sentencia de culpabilidad y no precisamente hacia Karen sino hacia ella.
Alejandra aprieta las quijadas.
—Eso… no importa…
Zack sonríe
—Claro que lo hace.—El extiende su mano y acaricia la mejilla de Alejandra como una dulce amenaza oscura.
Ella siente la intensidad de su reacción y se aleja dando unos pasos hacia atrás.
Vuelve a sacar el contrato y negar con la cabeza.
— Deseas tanto verla inocente que pasas su culpa