Capítulo 116.
Karen se concentra en cada paso para alejarse por unos cuantos minutos de la prisión que se había vuelto el castillo.
La nieve, cubriendo de blanco el instinto de supervivencia de cada uno de los pinos, solamente la hace inspirar.
La naturaleza es cruel.
Y sonríe amargamente.
“Aunque si sabes que estas sola en el mundo nadie puede dañarte.”
El rostro de su amado mate con Arlo en los brazos, negándose a soltar su agarre, le detiene el corazón.
“Lucho por encontrarlo sin saber que era suyo.”
Su cu